La Generación de hoy en día…

Proverbios 30:11-14

¡Buenos días mujercitas, espero se encuentren bien! hoy platicaré acerca del Proverbio 30 de los versículos 11 al 14, se los leo: “Hay generación que maldice a su padre Y a su madre no bendice. Hay generación limpia en su propia opinión, Si bien no se ha limpiado de su inmundicia. Hay generación cuyos ojos son altivos Y cuyos párpados están levantados en alto. Hay generación cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos, Para devorar a los pobres de la tierra, y a los menesterosos de entre los hombres”.

Cuando leí estos versículos no pude dejar de pensar en estas generaciones tan peculiares llamadas “los millennials” y los “post-millennials” que abarcan a todas aquellas personas que nacieron entre 1984 hasta el día de hoy. Y quizás tú entras en esta categoría o quizás tienes hijos o nietos que pertenecen a ella, pero, de cualquier manera, a todos nos compete comprender y ayudar a esta generación.

Estos versículos me recordaron una escena de la película del Gladiador con Russell Crowe justo antes de que Cómodo asesine a su padre, el emperador Marco Aurelio. Ellos comienzan a tener una plática intensa en la que Cómodo llorando, le reclama a su padre que nunca valoró sus aptitudes y a Marco Aurelio le comienza a caer el veinte de que le había fallado a su hijo, y en una escena muy emotiva Marco Aurelio le dice: “Cómodo, tus defectos como hijo son mi fracaso como padre”. Y estas palabras se me quedaron muy grabadas porque en aquel entonces mis hijos estaban bien pequeñitos y me hicieron reflexionar en que nosotros (mi esposo y yo) éramos los responsables directos de educar y de encausarlos por el buen camino.

Y es que el mundo no ha llegado al punto al que ha llegado de la noche a la mañana, ni por sí solito, cada generación ha tenido sus aciertos y sus errores. El problema es que no se ha ido mejorando según lo que Dios manda, sino según lo que cada generación cree que es lo mejor, como dice el versículo 12 “Hay generación limpia en su propia opinión, Si bien no se ha limpiado de su porquería”. De tal manera que, si en unas cuantas generaciones atrás había malamente una discriminación completa hacia los homosexuales, ahora resulta que legalmente un hombre biológico puede competir como mujer en las olimpiadas. ¿A qué lógica responde esto? ¡Ah, pues a la de esta generación! pero si nosotros no hemos enseñado en nuestro pequeño entorno ¿cómo nos quejamos de tanta insensatez y locura?

Pero no se trata de enseñar nuestras opiniones, ni nuestra lógica, no se trata de eso, porque nosotras no somos ni todo poderosas, ni infalibles, ni mucho menos lo sabemos todo. Se trata de enseñar y de vivir la Palabra de Dios, que curiosamente es precisamente una de las principales cosas que se han prohibido en muchísimos lugares como escuelas y hospitales.

Miren he visto muchos memes que se burlan de los millennials y de los post-millennials, qué manifiestan explícitamente que tan solo una generación anterior éramos mucho mejor que éstas, pero, como Marco Aurelio lo dijo en la película (no sé si en la vida real): “sus defectos son nuestros fracasos”. Fallamos en enseñarles principalmente quién y cómo es Dios, qué dice su Palabra, no se les inculcó ni se les inculca temor ni amor al Señor, al contrario, se les dice y se les hace creer que primero se deben amar a sí mismos, que ellos son el centro del universo, que no tienen que adquirir ningún compromiso con nadie, que son dueños de su vida, que lo más importante es su realización personal, que los hijos son una peste que deben evitar lo más que se pueda, que viajar, divertirse y adquirir experiencias es el todo en la vida, que deben de esparcir amor y tolerancia por todo el mundo porque no hay una verdad absoluta ya que todo es relativo, que todo lo pueden conseguir instantáneamente y sin esfuerzo y que, sin importar lo que hagan merecen admiración y respeto de todo el mundo.

¡Pero la realidad no es esa, se les ha vendido una mentira! Para comenzar si hay una verdad absoluta, la Biblia, para seguir no son el centro del universo, el mundo seguirá girando cuando mueran y la admiración y el respeto se ganan o se pierden con el ejemplo.

Pero ¿por qué nos sorprende tanto cuando no se despegan de sus celulares? ¿cuándo basan su valor en el número de likes que tienen en su Facebook o cuando tienen baja autoestima? ¿por qué nos sorprende que sean narcisistas, egocentristas, que no le hagan caso a nadie y que se estén tomando fotos todo el día? ¿por qué nos impresionamos de la cantidad enorme de ellos que toman medicina para la depresión, la ansiedad, el desorden bipolar y tantas nuevas modalidades de desórdenes mentales? ¿por qué nos extrañamos cuando no saben permanecer casados para toda la vida y siempre están insatisfechos?

La sociedad ha fallado porque ha sacado a Dios de la ecuación, los padres de familia han fallado en permitirlo y “los millennials” y “los post-millennials” son el resultado de este gran error de mi generación y de las generaciones anteriores.

Ahora, estoy hablando en general ¿ok? Si tú eres un millennial o un post-millennial no te ofendas, no necesariamente quiere decir que tú seas así, pero abre los ojos y ve que lo que te estoy diciendo porque está pasando en nuestro entorno, conoce a Dios y permanece en su Palabra. Si tienes a un millenial o Post-millenial cerca de ti enséñale la Verdad, no permanezcas expectante, recuerda lo que dice Juan 8 “Si permanecieres en mi Palabra, serás verdaderamente mi discípulo, y entonces, conocerás la verdad y la verdad te hará libre”.

¡Que tengas una linda semana, y que Dios te bendiga!


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