¿A qué se refiere Pedro con “los elementos se fundirán”?

¿A qué se refiere 2 Pedro cuando dice que los elementos se fundirán? el Dr. Jorge Salazar responde a esta interesante pregunta:

Leamos lo que dice 2 Pedro 3:9-14 “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.”

Ya desde el tiempo de Pedro había personas como en la actualidad que se preguntan por qué el Señor no ha regresado si dijo que en cualquier momento volvería. Pedro explica aquí que la razón por la que Cristo no ha regresado es porque está siendo paciente con aquellos que han de creer en Él.
En lo personal yo estoy muy agradecido que no vino antes de que yo lo conociera cuando andaba de rebelde sin causa en este mundo huyendo de Dios. Y lo mismo con aquellas personas por las que has estado orando para que vengan al conocimiento de Dios. Pero Pedro nos dice al mismo tiempo que su venida puede ser en cualquier momento y, con la venida del Señor, vendrá el juicio de todas las cosas.

Cuando unimos lo que el Nuevo Testamento enseña acerca de esto aprendemos que tras la segunda venida de Cristo y su reino sobre la tierra, todos los seres humanos compareceremos ante el trono de Dios y seremos juzgados. Quienes depositamos nuestra fe y confianza en la obra de Jesús seremos juzgados para recompensa pero quienes rehusaron creer en Jesús serán juzgados para condenación y echados al lago de fuego por toda la eternidad.
Es generalmente en este punto donde encontramos la destrucción de la tierra por medio de fuego y en el que Dios crea un nuevo cielo y una nueva tierra en la que habitaremos junto a Dios por toda la eternidad en nuestros cuerpos resucitados.

El propósito por el que Pedro nos enseña estas cosas es para que andemos de manera santa y piadosa sabiendo que hemos sido salvados de tan catastrófico desastre por culpa del pecado. Por ello, en gratitud a la preciosa salvación que hemos recibido de Jesucristo nuestro Señor, debemos buscar honrarlo con una vida irreprensible, en paz.

¡Qué Dios te bendiga!


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