¿Por qué algunos pastores gritan y hacen tanto espectáculo?

¿Por qué algunos pastores gritan y hacen tanto espectáculo?

En lo personal creo que se debe a varias razones entre las que destacaría las siguientes 3: En primer lugar es posible que esos pastores que hacen tanto espectáculo así fueron enseñados. Seguramente crecieron bajo la influencia de otro pastor que hacía precisamente esas cosas y eso es lo que repite el discípulo. En este sentido no creo que sea tanto una cuestión de personalidad como algo aprendido. Si el pastor creció en una iglesia en la que le gritaban a Dios y empujaban a las personas, seguramente él orará gritándole a Dios y empujando a las personas.

La segunda razón por la que creo que estas cosas ocurren es porque les resulta más fácil hacer un espectáculo que el diligente y cuidadoso estudio de la Palabra de Dios. En este sentido es muy fácil escuchar pastores muy emotivos que pueden hacer reír y llorar a la gente con su espectáculo, pero que en realidad lo que “enseñan” tiene muy poco fundamento bíblico o ninguno. Quienes cambian el arduo trabajo del estudio por el sensacionalismo espiritual, tienen que montar un gran espectáculo para hacer creer a la gente que ellos tienen una conexión única con Dios y una revelación que nadie más posee.

Pero hay un tercer grupo, uno que en lo personal me causa gran tristeza, el de aquellos pastores que hacen espectáculo porque creen que necesitan ayudarle a Dios con sus cosas para que la gente crea. Estos son los pastores que simulan señales, revelaciones y gran autoridad de parte de Dios. Me causa tristeza porque me dice que tienen un concepto muy superficial de Dios, un Dios que necesita su ayuda y llegan a creer que Dios les debe algo por su servicio.

Este tipo de personas me recuerdan a los profetas de Baal en 1 Reyes 18 cuando el siervo de Dios los reta para demostrar cuál es el Dios verdadero. Los falsos profetas clamaron a gran voz, danzaron, se cortaron, gritaron y nada sucedió, pero cuando Elías, el profeta de Dios, hizo una sencilla oración, Dios respondió manifestando su poder ante todo el pueblo.

No depende del espectáculo, los gritos o lo solemnes y mustios que podamos ser, sino que depende de Dios y que lo honremos como Él quiere ser honrado y no como nosotros queramos, sino cómo Él nos lo ha dicho en Su Palabra.

Que Dios te bendiga.


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