“¿Qué es la Ansiedad?”

Día 1 “¿Qué es la Ansiedad?”

¡Buenos días, espero se encuentren bien! Este es el primer video de una serie acerca de la ansiedad, y para ello me gustaría comenzar por definir qué es y que no es ansiedad, ¿vale? Porque a veces nos confundimos un poco.

Muchas veces creemos que la ansiedad y el estrés son lo mismo, pero en realidad son dos cosas distintas. Otras veces creemos que la ansiedad es algo malo o que es una enfermedad, pero la mala información nos genera confusión, por eso vamos a comenzar por explicar cuáles son las diferencias entre el estrés y la ansiedad.

El estrés es:
– Una sensación ocasional.
– Está en tiempo presente, aquí y ahora.
– La causa es evidente, se identifica claramente lo que lo está causando, pero va a desaparecer en cuanto pasa el desencadénate
– Ej. La reina Ester cuando va a interceder por su pueblo, ¿recuerdan? Amán le lavó la cabeza al rey para que exterminara a todos los judíos, pero Mardoqueo se lo hace saber a la reina Ester, que era judía, y le pide que interceda por su pueblo. Sin embargo, no era tan fácil, en esa época ni la reina ni nadie podía estar en la presencia del rey no más porque sí, tenía que esperar a que el rey la mandara a llamar, porque si no, la podía matar… y al principio vemos a una Ester estresada, angustiada que no quería, después se arma de valor y les manda a pedir a todos los judíos que ayunen e intercedan por ella, pero eso no quita el estrés tremendo que ha de haber vivido, y si no conoces la historia te cuento que al final va delante del rey y él no la mata sino que la escucha y ya no manda a exterminar al pueblo de Israel. Pero el punto que quiero resaltar aquí es el estrés que estuvieron viviendo, no solo Ester, sino el pueblo completo porque el rey los quería matar, sin embargo, todo ese estrés se terminó en cuanto el rey les perdonó la vida a todos y pudieron disfrutar y alegrarse, inclusive la Biblia dice que hicieron fiesta.

Por el otro lado, la ansiedad, no es algo externo, sino algo interno, en los pensamientos catastróficos y en las sensaciones de angustia que se está experimentando. Muchas veces no es tan sencillo identificar la razón por la que te sientes así y peor aún, muchas veces el motivo ni siquiera es algo real, pero comienzas a imaginarte miles de escenarios y de anticipar miles de posibilidades que ni siquiera son probables que pasen…

Pero déjenme les pongo un ejemplo de cuando la ansiedad es provocada por algo real y que claramente se puede identificar su origen. Escuchen las palabras de Job cuando maldice el día que nació: “Lo que más temía, me sobrevino; lo que más me asustaba, me sucedió. No encuentro paz ni sosiego; no hallo reposo, sino solo agitación”. Bueno pues Job tenía toda la razón para sentirse así, todos sus hijos habían muerto en un solo día, también había perdido todas sus pertenencias y ahora su salud también estaba mal, por supuesto que no encontraba paz ni reposo y estaba muy angustiado.

Un ejemplo de una ansiedad irreal es cuando vas a viajar en avión y te angustias profundamente porque crees que se va a caer, cuando las probabilidades de que se caiga es una en un millón y ni siquiera estás volando en ese momento, sino hasta dentro de un mes y tu ya estás todo preocupado e imaginando miles de accidentes.

Y un ejemplo de ansiedad que no está clara ni es evidente es cuando estás cómodamente viendo una película y de repente sientes una angustia, un hoyo en el estómago y una sensación de peligro, pero no logras identificar el motivo.

Pero también es importante comprender que la ansiedad es un síntoma, no es una enfermedad, es lo que nos indica que algo no está bien. Es algo así como la temperatura, la temperatura nos indica que traemos alguna infección o que algo no está bien con nuestro organismo, así la ansiedad nos indica que algo no está bien con nuestra alma, en la manera en la que estamos procesando las situaciones que estamos experimentando. Por supuesto hay ocasiones en que los desajustes químicos o los cambios hormonales pueden disparar este estado de ánimo, pero aún así, y aunque sea necesario tratarla con medicamentos, no debemos tratar solo la parte física, porque en sí, la ansiedad es el indicador de que algo no esta bien con nuestra alma y debemos atender este aspecto.

Y entre los síntomas que manifiesta la ansiedad se incluyen: dolor de cabeza, dificultad para concentrarte, nerviosismo, mareos, sensación de que estás en peligro, de que estás perdiendo el control, e inclusive sensaciones más intensas como sudoración, entumecimiento y palpitaciones cardiacas. De ahí los llamados “ataques de pánico”, que no son más que una expresión intensa y física de la ansiedad.

Y conocer estos síntomas nos ayuda a ponerle nombre a lo que estamos experimentando, pero, por supuesto debemos ser diligentes y acudir al médico a que nos haga un chequeo general, pero una vez descubierta la ansiedad hay que tratarla desde el enfoque del alma, de nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y la manera en la que interpretamos diferentes situaciones.

Por último, quiero explicar que La ansiedad es miedo, un miedo profundo que se está manifestando no solo en nuestros pensamientos sino, como acabamos de ver, también físicamente.
Cuando alguien está experimentando este tipo de sensaciones y sentimientos, es muy probable que sea porque se ha enfocado en sus circunstancias y ha estado resolviendo algunas o todas las cosas a su manera, ha dejado de lado la opinión de Dios creyendo que por si misma saldrá adelante, pero también muchas veces creemos que estamos metiendo a Dios porque oramos y nos encomendamos a Él, pero no conocemos maneras prácticas para enfrentar esta lucha. Por eso el primer y más importante paso que debemos dar es reconocer delante de Dios nuestro problema y pedirle que nos ayude y nos enfoque en salir a delante en obediencia a Él.

Recuerda que todos los que hemos entregado nuestra vida a Cristo podemos decir con confianza “Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones” …. Y si tu no has entregado tu vida a Cristo haz una oración y reconoce delante de Dios que has pecado en su contra y que necesitas la salvación que sólo Cristo puede darte, dile “Señor perdóname mis pecados, confieso que te he fayado, pero de hoy en adelante quiero vivir como tú mandas y para agradarte, creo que Jesucristo murió por mis pecados y que en Él tengo vida eterna, Él es el Camino la verdad y la vida y vengo a ti en arrepentimiento y fe”.

¡Que tengas un lindo día y que Dios te bendiga!


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