¿Cómo puedo compartir mi fe?

Como cristianos nos entusiasma compartir el amor de Dios que hemos descubierto y las buenas nuevas de la salvación que Cristo nos ha regalado. El problema es que a veces no sabemos cómo responder a tantas preguntas que la gente nos hace, o nos frustramos porque no creen lo que hemos experimentado y eso nos duele…

 

A). El ejemplo del puente:

El ejemplo del puente es una ilustración muy efectiva para compartir el evangelio con niños o adultos. Nos da una ayuda visual para complementar los versículos y conceptos que estamos discutiendo. Si dos personas estuvieran en un restaurante, por ejemplo, la ilustración la podríamos hacer en una servilleta junto con las referencias de los versículos y dársela a la persona a la que le estamos compartiendo el mensaje.

Si no hay papel a la mano, la ilustración se puede describir fácilmente, o dos vasos y un cuchillo para el puente se pueden usar para el mismo efecto. Esta ilustración es usada generalmente por Navpress en sus libros. Es muy fácil dibujarla conforme uno va hablando.

El hombre está separado de Dios, porque Dios es perfecto y el estándar que pide para estar con Él es perfección de nuestra parte. Sean perfectos, así como su Padre Celestial es perfecto (Mat. 5:48). No podemos ser perfectos. Pues todos han pecado y están privados de la Gloria de Dios (Rom. 3:23). El resultado de no alcanzar el estándar de Dios es la muerte, la eterna separación de Él. Porque la paga del pecado es muerte (Rom. 6:23a). De acuerdo a este versículo nos ganamos la separación de Dios de la misma manera que alguien se gana su sueldo, así que nos ganamos la muerte debido a nuestro pecado.

La gente intenta llegar a Dios. Algunos tratan con la religión, pero no es suficiente. Todos somos como gente impura; todos nuestros actos de injusticia son como trapos de inmundicia. Todos nos marchitamos como hojas: nuestros pecados nos arrastran como el viento (Isa. 64:6). Algunas personas tratan de ser buenas personas, pero las buenas obras no pueden salvarnos. Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte (Ef. 2:8-9).

Pero de acuerdo al versículo 8 en Efesios 2:8-9 Dios sabía que no podíamos ganarnos la salvación, así que nos la ofrece como un regalo. Recibimos el regalo mediante la fe, al creer en el plan de Dios para cruzar hacia Él. De acuerdo a Romanos 6:23 es un regalo. Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. Jesús es aquel en quien debemos poner nuestra fe. El es el puente hacia Dios sobre la muerte y el pecado. La manera en que uno pone su fe en Jesús se explica en Romanos 10:9-10. Que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios le levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo. Jesús era más que un hombre; Es Dios encarnado. Jesús pudo vivir una vida perfecta, así que no merecía morir pero el hombre lo mató en una cruz. Tres días después, se levantó de la tumba demostrando que Él era Dios y tenía el poder para salvar, y ahora ofrece su muerte como sustitución por la nuestra. Lo que debemos creer es que somos pecadores, imposibilitados de llegar a Dios, y aceptar el sacrificio de Jesús por nosotros. Hacer eso es cruzar el puente.

Podríamos intentar otras maneras, de hecho la gente lo hace, Todos andábamos perdidos, como ovejas; cada uno seguía su propio camino, pero el SEÑOR hizo caer sobre Él la iniquidad de todos nosotros (Isa. 53:6), pero Jesús es el único camino, “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, le contestó Jesús. Nadie llega al Padre sino por mi (Juan 14:6).

B). Camino Romano

Este es un camino paso a paso a través de los siguientes versículos en el libro de Romanos:
• 3:10
• 3:23
• 5:12
• 6:23
• 5:8
• 10:9-10,13

C). ABC

• A – Todos pecaron y están privados de la gloria de Dios. (Rom. 3:23)
• B – Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo. (Hechos 16:31)
• C – Confiesa con tu boca que Jesús es el Señor y cree en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos y serás salvo. (Romanos 10:9)

D). Un Pasaje

Puedes hacer una presentación del Evangelio basado en uno de los siguientes pasajes:
• Juan 3:16-17
• Romanos 10:9-13
• 2 Corintios 5:14-21

E). Descubriendo a Jesús

Esta guía de estudio es una excelente herramienta para guiar lentamente a tus familiares y amigos. Puedes hacerlo de uno-a-uno o con un grupo de personas. Las siete lecciones le darán a la persona el tiempo para pensar las cosas y tomar una cuidadosa decisión acerca de Jesús.

F). Preguntas para tornar una conversación hacia Cristo:

Aquí hay algunas preguntas que puedes hacer que puedan abrirte la puerta para comenzar una conversación sobre cosas espirituales.

1. La gente se pasa mucho tiempo desarrollándose en sus carreras, sus relaciones personales y su cuerpo. ¿Cómo persigues tu crecimiento espiritual?

2. Cuando estás hablando sobre algo problemático o difícil podrías preguntar, “¿Cómo ha afectado esta experiencia la manera en que ves a Dios?”

3. ¿Cuál es tu concepto de Dios? ¿Si tuvieras que elegir un color, qué color escogerías y por qué?

4. ¿Crees que la fe y los valores espirituales jueguen un papel en tu trabajo? ¿Tu matrimonio? ¿Tu perspectiva de la vida?

5. ¿Si pudieras estar seguro que existe un Dios, te gustaría conocerlo?

6. ¿Vas a la iglesia? ¿Por qué o por qué no? ¿Te gustaría venir conmigo?

7. ¿Si te murieras esta noche estás seguro que te irías al cielo? ¿Por qué? ¿Alguna vez te han explicado como poder estar seguro?

8. ¿Alguna vez has llegado a un punto en tu vida en el que no puedes manejar las cosas y necesitas ayuda de afuera?

9. ¿Crees que existe el cielo o el infierno?

10. Todavía escuchamos mucho sobre Jesús hoy en día. ¿Quién crees que es? ¿Qué es lo que sabes de él?

11. ¿Alguna vez quisiste saber si te habían perdonado por todas las cosas equivocadas que hiciste en tu vida?

12. ¿Alguna vez te llevaron tus padres a la iglesia? ¿Por qué o por qué no? ¿Has vuelto a ir desde entonces? ¿Te gustaría venir a la iglesia conmigo algún día?

13. ¿Te puedo contar lo que ha sido lo más importante para mi como (Padre) (Madre) (empleado) (patrón) (estudiante) (vecino)?

14. ¿Ya viste todas las malas noticias del periódico? ¡Me alegra que todavía haya buenas noticias! ¿Quieres escucharlas?

Conforme piensas en tu familia y amigos esta semana, sigue orando por ellos. Pídele al Señor la oportunidad de compartir las buenas nuevas con ellos. Es un experto en organizar citas divinas para el ministerio.

Recuerda, ya sea que puedas compartir con palabras o no, siempre estarás compartiendo del Señor con tus actitudes y acciones. Pide al Señor que te ayude a crecer conforme vives la fe frente a tus amigos y familiares.

¡Dios te bendiga!


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